¿Estupidez humana o sentimiento real? El fenómeno “Therian” que divide a las redes y desconcierta a la sociedad

En los últimos meses, el término “Therian” se volvió tendencia en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, generando curiosidad, burlas y también debates intensos. Se trata de personas que afirman identificarse espiritual o psicológicamente con un animal, y que en algunos casos adoptan comportamientos, estéticas o formas de comunicación asociadas a esa identidad.
Las redes han amplificado videos de jóvenes usando máscaras, colas o desplazándose en cuatro apoyos, lo que para muchos resulta desconcertante. Para otros, es simplemente una forma de expresión personal en un entorno digital donde cada identidad busca visibilidad.

Algunos críticos sostienen que la sobreexposición a redes, la necesidad constante de validación y la ruptura de estructuras familiares más rígidas han abierto la puerta a fenómenos que antes difícilmente habrían trascendido lo privado. Desde esta mirada, la ausencia de límites claros podría estar alimentando conductas que buscan atención más que identidad.
Sin embargo, otros expertos recuerdan que cada generación ha tenido expresiones que en su momento parecieron incomprensibles: tribus urbanas, estéticas radicales, movimientos contraculturales. Lo que hoy parece extraño, mañana puede convertirse en una categoría más dentro del amplio espectro de identidades juveniles.
También es importante distinguir entre juego simbólico, exploración de identidad y posibles situaciones que requieran acompañamiento psicológico. Generalizar o ridiculizar sin comprender el contexto puede cerrar espacios de diálogo necesarios, especialmente con adolescentes.
Más allá de la polémica, el fenómeno “Therian” revela algo claro: las redes sociales no solo comunican, también construyen identidades y amplifican microcomunidades que antes permanecían invisibles.
La discusión quizá no debería centrarse en si “nos faltó crianza”, sino en cómo acompañar a las nuevas generaciones en un entorno digital donde la línea entre expresión, tendencia y búsqueda de pertenencia es cada vez más difusa.
